Vivimos en un mundo donde el dato lo mide todo. Los algoritmos nos dicen la productividad de un equipo, la eficiencia de un proceso y el desempeño de un negocio en tiempo real. La inteligencia artificial ha hecho que la medición sea más precisa que nunca, no obstante, ¿qué pasa con los KPIs que no caben en una hoja de cálculo? ¿Puede un algoritmo medir el propósito, la pertenencia o la conexión humana?
Pensamos que, en la era de los datos, los KPIs más valiosos son aquellos que la tecnología no puede calcular. Mientras las máquinas cuentan los números, las personas dan significado.
Cuando los Algoritmos Cuentan los Números, ¿Quién Mide el Propósito?
Cuando los algoritmos cuentan los números, no pueden medir el propósito. La mayoría de las organizaciones se enfoca en los objetivos de ventas y las rentabilidad, no obstante, lo que realmente impulsa un desempeño superior es el sentido de pertenencia y la cultura que construyen las personas.
La verdadera métrica de un negocio es el sentido que las personas le dan a su trabajo. Como dice nuestro slogan, «Give work meaning» – dale significado a tu trabajo. Cuando los colaboradores no solo saben lo que tienen que hacer, sino quetienen clara su contribución al negocio y a sus equipos, sienten que forman parte de algo que vale el esfuerzo, su compromiso y su desempeño se desarrolla a niveles que ningún algoritmo podría predecir.
KPIs para una Cultura sana
La cultura no es algo etéreo; se siente en cada reunión, en cada pasillo y en cada interacción. Por lo tanto, se puede medir. Estos son los KPIs que pensamos que importan más en el sistema organizacional actual:
- Pertenencia y valor: Las personas necesitan sentirse vistas, escuchadas y tomadas en cuenta para dar lo mejor de sí mismas. Un KPI clave es el nivel de pertenencia que reportan los colaboradores. Si no sienten que su opinión importa o que pueden ser auténticos, su desempeño se verá afectado.
- Conexión y diálogo auténtico: Pareciera que todos escuchamos para responder y no para entender. Una cultura donde el lenguaje crea realidades positivas es un activo invaluable. Un KPI aquí sería la calidad de la comunicación interna y si los colaboradores se sienten en confianza para dialogar sobre los problemas, en lugar de evitarlos.
- Desarrollo de fortalezas: La gente se queda en los lugares donde crece. El desempeño de una organización está directamente relacionado con la forma en que acompaña a su gente a desarrollar sus habilidades. Pensamos que todas las personas pueden mejorar desarrollando sus fortalezas naturales, y una cultura que impulsa esto es un KPI de desempeño clave.
¿Cómo Empezar a Construir esta Cultura?
El primer paso es dejar de asumir y empezar a escuchar. La clave para impulsar una cultura con propósito es tener la valentía de medir la realidad, de entender lo que se siente en el sistema organizacional. Un diagnóstico de cultura y clima te dará los datos que la Inteligencia Artificial no puede calcular por sí misma, revelando dónde están las brechas en la conexión humana.
A partir de ahí, se puede desarrollar una estrategia que alinee la visión con las prácticas diarias. El objetivo es que cada colaborador se sienta visto, escuchado y tomado en cuenta, para que el desempeño superior sea una consecuencia natural de una cultura que prioriza lo humano.